lunes, 15 de junio de 2015

Bibliografía

Fernández, S y Salinero, M (1999) El diseño de un Plan de Formación como estrategia de desarrollo empresarial: estructura, instrumentos y técnicas. Revista Complutense de Educación (vol 10, nº1) 181-242

Fundación tripartita (s.f) Módulo 3: Análisis de la empresa

Fundación tripartita (s.f) Módulo 5: Determinación de las actividades formativas

Fundación tripartita (s.f) Módulo 6: Informe y evaluación

Fundación tripartita (s.f) Módulo 2: La planificación del diagnóstico
Fundación tripartita (s.f) Módulo 4: Perfiles competenciales y necesidades de evaluación

Fundación tripartita (s.f) Módulo 1: Situación de la formación continua



Sánchez Morales, P (s,f) Plan de formación

Diseño de las acciones formativas

Es necesario tener en cuenta el grado de prioridad de las necesidades formativas que se detecten. En esta línea debo decir que es preciso especificar una referencia numérica a través de la cual reconoceremos la urgencia de cada una de las necesidades para llevar a cabo con mayor rapidez las acciones formativas (fundación tripartita, s.f).
Una de las opciones más utilizadas consiste en valorarlas como alta, media y baja

La formación continua puede llevarse a cabo por dos razones:
  • Existencia de problemas o carencias
  • Prevención de posibles problemas o carencias
Debo decir que normalmente la razón más habitual por la que se lleva a cabo los cursos de formación es por la primera (fundación tripartita, s.f)

Por otro lado, nos encontramos con diferentes aspectos que determinan las acciones de formación como pueden ser la duración, los objetivos, los contenidos etc.
Es fundamental reconvertir las necesidades en acciones formativas por ello es necesario ajustar los itinerarios formativos que ofrecen los centros de enseñanza con las necesidades de los trabajadores. Aunque, pueden darse algunos inconvenientes como por ejemplo contenidos poco prácticos o incluso con escasa vinculación con respecto a las necesidades detectadas.
Por todo esto las empresas se ven obligadas a formular sus propios programas de formación de forma informal y elaborado por el propio personal de la empresa (fundación tripartita, s.f).

Por otra parte nos encontramos con las diferentes tipologías de formación:
Formación formal: Es aquella que se adquiere dentro de un contexto organizado.
Formación informal: Surge de las experiencias y conocimientos que se adquieren a lo largo de  las actividades de la vida cotidiana.
Formación no formal: A pesar de que si está planificada, no se encuentran diseñadas específicamente como actividades de aprendizaje (fundación tripartita, s.f)



Otro elemento a destacar es la naturaleza de las acciones formativas que puede venir establecidas por su carácter formal e informal
E-learning: Formación a través del ordenador.
M-learning: Formación a través de herramientas  como la PDA y  el móvil.
Formación Mixta (blended learning): Combina la formación presencial y no presencial.

Sistema de mejora continua

La sociedad de hoy en día es continuamente cambiante por lo que se necesita renovar el papel de la antigua empresa. Antiguamente la empresa era considerada como un mal que se aprovechaba de los trabajadores pero hoy en día esta cambiando y la empresa necesita seguir mejorando para adaptarse cada vez más a los nuevos tiempos y, por ello, utiliza la formación, como medio de mejora (fundación tripartita, s.f).

Estos cambios provocan la exigencia de una serie de  requisitos que afectan tanto a la empresa como a la propia posición de los empleados. La formación continua tiene como un objetivo fundamental mantener a las personas en sus puestos de trabajo, ayudándola a crecer profesionalmente (fundación tripartita, s.f).

Actualmente, y para hacer referencia a un cambio positivo que se ha dado en la sociedad con lo que respecta al tema de formación, se ha generado el sistema de bonificaciones, que determina que las entidades,  dependiendo de sus cotizaciones en la Seguridad Social, pueden obtener un crédito para la realización de  los cursos de formación. Sin embargo, debo señalar que la empresa española todavía no ha avanzado lo suficiente en lo que respecta a este tema, pues en general, solo las empresas que cuentan con más de cien trabajadores tienen preparado un plan de formación anual. Esto nos muestra lo ignorantes que somos en cuanto este tema y la necesidad de que se extienda (fundación tripartita, s.f).

Desde mi perspectiva creo que es conveniente señalar algunos retos sobre los que deberían trabajar aquellas entidades y, claro está, la administración pública, en lo que se refiere a formación

  • Aumentar las facilidades de las pequeña y medianas empresas en cuanto a las subvenciones que les corresponden.

  • Propagar la financiación pública en lo que respecta a la formación continua. Por ejemplo, los programas de postgrado

  • Establecer un sistema de acreditación de todo tipo de habilidades y competencias que los trabajadores vayan adquiriendo  a través de la Formación Continua.

  • Fomentar  una cultura de gestión de la formación continua, con el fin de que las diferentes entidades y organizaciones se percaten de la importancia de seguir aprendiendo.

Evaluación del plan de formación

La formación continua influye en numerosos elementos como pueden ser el horario, la seguridad, el clima en el trabajo… por todo esto considero fundamental que se evalue tanto el proceso como su resultado final, pues será lo que nos ayude a acercarnos al mantenimiento y crecimiento de La formación continua influye en numerosos elementos como pueden ser el horario, la seguridad, el clima en el trabajo… por todo esto considero fundamental que se evalue tanto el proceso como su resultado final, pues será lo que nos ayude a acercarnos al mantenimiento y crecimiento de la empresa de forma estable y continua.
En esta línea es importante resaltar que cuanto mayor experiencia tengan, tanto la empresa que lleva a cabo la formación como la que la recibe, en materia de formación mejores serán los resultados pues será cuando mejor sepan gestionarla (Sánchez Morales, P, s.f).

La actividad formativa cuenta con una metodología de evaluación propia en la que se tienen en cuenta diferentes aspectos como son:
-El diagnóstico, que se utiliza para averiguar si el proceso de detección de necesidades  ha sido ejercido desde unos criterios rigurosos y científicos y si las acciones formativas ser han llevado a cabo realmente
-La planificación, que consiste en conocer si las actividades de  formación han sido las adecuadas para adquirir un aprendizaje significativo
-La impartición, que se dedica a  analizar el grado de satisfacción y la motivación de los empleados en cuanto a la formación
-El aprendizaje,  que lleva a cabo un análisis de los conocimientos que  han obtenido los  trabajadores y los obstáculos que hayan tenido para adquirirlo.
-La aplicación, que se refiere al grado de utilidad de los aprendizajes adquiridos  en los diferentes puestos de trabajo.
-El impacto, que tiene como fin definir los elementos que se han visto favorecidos en la empresa después de haber llevado a cabo la formación. Aunque debo decir que el impacto se centra en los resultado que tengan que ver con la productividad de la empresa y no respecto a otros elementos que también son fundamentales observar después de la finalización de la formación.


Elaboración e impartición de un plan de formación

Es importante saber que las actividades formativas son un medio para enfrentarse a nuevos retos. Estos retos se pueden presentar de dos formas:
- Cambios y proyectos que la empresa pretende organizar y poner en práctica los próximos años con el fin de mejorar la profesionalidad de los empleados.
-Uso de las unidades funcionales,los  grupos de trabajo etc. que necesiten ampliar o reciclar su cualificación profesional para enfrentarse adecuadamente a los cambios y proyectos (fundación tripartita, s.f).

Para llevar a cabo la elaboración del plan de formación debe tenerse muy en cuenta la experiencia de la empresa en lo que se refiere a formación continua y la influencia que haya tenido en la empresa. Las diferentes variables que pueden haber determinado la percepción de la formación en la empres son los contenidos, la actitud de la propia empresa, la metodología anteriormente utilizada, las técnica de evaluación y seguimiento etc (fundación tripartita, s.f).

Para que se lleve a cabo una formación adecuada es necesario trabajar en su estructura. Para comenzar es importante que sea presentada por el director, que se establezcan unos objetivos en concordancia con la cultura y la política de la empresa, detectar las necesidades para determinar los instrumentos y la metodología más adecuada para ayudar a las personas y áreas de la empresa implicadas, diseñar las acciones formativas, seleccionar a los formadores y  establecer el horario más adecuado (Sánchez Morales, P, s.f) .

Los objetivos de esta planificación y estructuración son:
-Aumentar la competitividad y el mantenimiento de la empresa en el mercado.
-Mejorar los gastos.
-Influir en el rendimiento y la eficacia.
-Cooperar para establecer una cultura de empresa favorable.
- Motivar a los empleados para la consecución de los logros fijados.
-Fomentar el aprendizaje colaborativo.

Se deben tener en cuenta una serie de problemas con los que podemos encontrarnos a la hora de elaborar o de llevar a cabo un plan de formación. Algunos de los problemas más comunes pueden ser la insuficiente concordancia de las actividades propuestas con respecto a las necesidades detectadas, escasa información sobre los colectivos que existen dentro de la empresa, dificultad para adaptar horarios, poca implicación por parte de los trabajadores, resistencia ante el cambio etc  (Sánchez Morales, P, s.f).

Detección de necesidades formativas

Existe una única fundación española que trata las necesidades de cualificación, ya que la fundación tripartita lo lleva a cabo de forma estatal. Esta fundación se denomina Hobetuz (Fundación Vasca para la Formación Continua) y aunque no ha establecido instrucciones específicas ni estrictas, son muchas las empresas las que han pedido subvenciones para detectar necesidades de cualificación formal. Por ello considero que se debería de implantar una entidad que se dedique a llevar a cabo el diagnóstico de necesidades, pues las empresas necesitan de ayuda (Fundación tripartita, s.f).

A partir de aquí, y dejando claro la necesidad de una institución que se dedique a este ámbito podemos ver que es muy necesario definir todos los elementos vinculados a la formación y de entre los cuales se destaca la detección de necesidades puesto que es con el que se debe comenzar a la hora de proponer la actividad formativa (Fundación tripartita, s.f).

Los objetivos de la detección de necesidades son:
-ofrecer respuestas a los diversos requisitos de la empresa y las personas que trabajan en ella.
-Favorecer la percepción de la formación continua de la empresa y de sus trabajadores.
- fomentar el uso de las nuevas tecnologías.
-Conocer las carencias de la empresa y los empleados para ofrecer una formación adecuada.

El diagnóstico de necesidades puede ofrecerse de diferentes formas:

Diagnóstico de necesidades de formación informal: Es un estudio llevado a cabo por la empresa, a través del gerente o algún directivo. En entrevistas o reuniones se recoge la información de los directivos y responsables de los distintos ámbitos en cuanto a las necesidades de cualificación que presentan. Aunque es importante decir que en esta ocasión los encargados de llevar a cabo esta tarea no proporcionan directamente información
Es un proceso muy poco planificado y que tiene como finalidad definir una serie de acciones formativas (Fundación tripartita, s.f).

Diagnóstico de necesidades de formación, formal y parcial: En este caso se aplican herramientas metodológicas que sirven para llevar a cabo entrevistas en profundidad o semi estructuradas dirigidas a los directivos, a los responsables de áreas, a los técnicos, al gerentes o a los mandos intermedios (Fundación tripartita, s.f).

Diagnóstico de necesidades de formación, formal e integral: Son Diagnósticos inusuales ya que exigen mayor tiempo o dedicación por parte de las empresas. Consiste en que los trabajadores dan información sobre sus carencias profesionales, sobre su interés por seguir formándose y sobre su experiencia con respecto a esto. Utilizan para ello entrevistas y cuestionarios (Fundación tripartita, s.f).

Por otro lado, a la hora de elaborar un diagnóstico de necesidades formativas, debemos tener en cuenta varios elemento como pueden ser los agentes informantes, que son los que se ocupan de los directivos, los supervisores y los mandos intermedios, Las técnicas de recogida de información, en las que se debe saber distinguir cuando es necesario que se ofrezca de forma cuantitaviva o cualitativa ya que la cuantitativa se dedica a enumerar fenómenos específicos y la cualitativa se adentra en la interpretación de estos y , por último el tiempo, que debemos saber distribuirlo además de planificarlo (Fundación tripartita, s.f).

Debemos tener en cuenta que la empresa no es únicamente el objeto de estudio de un diagnóstico de necesidades de formación ya que a veces pueden centrarse en colectivos de trabajadores concretos o en las diferentes categorías sociológicas de los empleados como pueden ser el el hecho de ser jóven, mujer,extranjero etc.
Cualquier estudio requiere el conocimiento sobre lo necesitan  conocer los empleados y lo que deberían aprender para anticiparse a las trabas que puedan encontrarse en el futuro.
Por todo esto debemos llevar a cabo el análisis de la empresa con el cual se pretende conseguir información acerca de las características generales de la entidad, los problemas y amenazas a los que se enfrenta, las oportunidades que se pueden conseguir, la experiencia que han tenido en cuanto a formación y su percepción acerca de esta (Fundación tripartita, s.f).



La formación continua debe ser utilizada como un medio para superar los problemas internos o las amenazas, a la vez que favorezca el logro de las oportunidades (Fundación tripartita, s.f).

viernes, 12 de junio de 2015

Gestión de la formación

Su objetivo principal es aumentar la eficiencia de la empresa mediante el discernimiento y uso de las diferentes herramientas para  favorecer la productividad personal de los empleados y el encauzamiento de estos hacia los objetivos generales de la organización (Fernández, S y Salinero, M 1999)


La gestión de la formación debe abarcar, para que se lleve a cabo de forma correcta, cuatro elementos fundamentales como pueden ser la identificación de necesidades, la correcta programación de las acciones formativas, su ejecución y, finalmente su valoración. El siguiente paso es conseguir que se establezca una filosofía empresarial eficaz y eficiente.
En esta línea podemos ver diferentes elementos relacionados con la consecución de la eficacia y eficiencia. Destacan: La experiencia de la empresa en cuanto al diagnósticos de las necesidades formativas, la existencia de trabajadores preparados y especializados en este tema, la costumbre que tiene la empresa de llevar a cabo cursos de formación y la predisposición que tenga la empresa a la hora de contratar otras entidades que lleven a cabo los cursos (Fundación tripartita, s.f).
En concordancia debo destacar que la empresa necesita mejorar continuamente la calidad de sus servicios, proponer nuevas ventajas a los clientes, satisfacer las necesidades de estos, aprender a ahorrar tanto en tiempo como en gastos, proporcionar seguridad… Para ello se lleva a cabo la formación. Sin embargo si no se ofrece de una manera planificada y metódica no se obtendrán verdaderos resultados. La formación debe estar orientada a conseguir las finalidades de la propia entidad. Por esto es necesaria un plan formativo que vincule las necesidades y la estrategias de acción. Esta estrategia no solo tiene que ir vinculada a conseguir los objetivos, sino también para servir a las personas que la realizan en materia educativa, profesional y de enriquecimiento personal (Fernández, S y Salinero, M 1999).


El plan de formación debe atender a diferentes elementos, como pueden ser las características de las personas que van a desarrollar la acción formativa, el tiempo del que disponen para llevar a cabo la formación, la situación en la que se encuentra la empresa, el entorno laboral etc. De estas características deben depender los contenidos que se seleccionen y la estructura que se de para la realización del curso de formación, dando una gran importancia a los fundamentos pedagógicos que son los que determinarán la calidad y la eficacia de la formación. Además, estos contenidos deben fomentar el aprendizaje significativo por parte de los participantes (Fernández, S y Salinero, M 1999).


En cuanto a la organización de la formación se deben tener en cuenta diferentes elementos como por ejemplo el lugar en el que se va a llevar a cabo la formación, el horario, la planificación de las distintas sesiones etc. Para organizar todo esto es importante tener en cuenta los objetivos que se quieren obtener y  las herramientas de las que se disponen. Retomando el tema de los horarios se debe distinguir entre la formación llevada a cabo dentro del horario y/o fuera de él. Dentro de la jornada laboral nos encontramos con las desventaja de tener que prescindir de algunos trabajadores y fuera de esta nos encontramos con la dificultad de generar una suficiente motivación en los participantes. Se trata entonces de buscar un punto intermedio que elimine ambas dificultades (Fernández, S y Salinero, M 1999).

Por último, considero importante hablar sobre las sesiones que considero que no deberían durar más de dos o tres horas, porque a partir de la cuarta hora se pierde la concentración. También me parece fundamental que se combinen los objetivos que se quieren conseguir, los métodos que se van a usar para conseguirlos y los mecanismos pedagógicos. Es decir, pienso que es importante que todos estén vinculados, pues los métodos deben seguir una línea pedagógica para que se consigan los objetivos de forma óptima (Fernández, S y Salinero, M 1999).

Bibliografía

- “http://www.normas9000.com/que-es-iso-9000.html” extraído el día 5/06/2015

-Pereda, S y Berrocal, J (1999)El entorno empresarial. La empresa, su organización y funcionamiento. Revista complutense de educación (vol 10, nº1), 15-35.

-Pineda Herrero, P (2007) La formación continua en España: Balance y retos de futuro. Relieve: Revista electrónica de Investigación y evaluación educativa (vol 13 nº1), 43-65.

-Sánchez Morales,P.J (2015) Resumen del orden ministerial 2307/2007 de 27 de julio. Extraído el día 08/06/2015 desde http://ccedu.cv.uma.es/course/view.php?id=3761&sesskey=MB4D7EtLO3.

-Unidad didáctica 1: La formación profesional






Líneas de actuación de las instituciones y organismos de ayuda a la formación continua.

En lo que se refiere a la formación continua podemos destacar que se entiende como una serie de actividades formativas con el fin de renovar y actualizar el trabajo que desempeñan los trabajadores.
Para organizar este tipo de formación existe la fundación tripartita que se creó por parte de los sindicatos y las organizaciones empresariales. Esta institución utiliza una serie de fondos estatales para organizar y gestionar la formación.

Las cometidos de la formación continua son los siguientes:
  • Adecuar las diferentes capacidades y cualificaciones a la innovación tecnológica
  • Promover la formación continua para promocionar su importancia como mejora para el desarrollo personal y profesional de los trabajadores.
  • Prever los diferentes cambios que se van a llevar a cabo para anticiparse a los cambios tecnológicos o económicos que se den en las empresas

La formación continua puede ser llevada a cabo tanto por trabajadores empleados como por desempleados. Además se ofrecen diversas posibilidades de como llevarse a cabo. Puede llevarse a cabo por una empresa o por un grupo de empresas que cuenten con cien trabajadores o más. También puede darse el caso de contar con cien trabajadores a partir de la unión de diferentes empresas que trabajen en la misma área e incluso, puede ser ejercida por organizaciones empresariales y sindicales que consideren necesario la formación continua en determinados aspectos que vayan surgiendo en la sociedad.

En esta misma línea, debo decir que pueden darse acciones complementarias de formación y permisos individuales. La primera se refiere a proyectos que mejoren la calidad de la formación o que propaguen su difusión y la segunda se refiere a un curso particular que realiza una persona que lleve trabajando un año o más en la empresa con el fin de que consiga una titulación oficial. En este caso se financian hasta 200 horas.

Por otro lado existen una serie de leyes que son las encargadas de estructurar la formación continua en la sociedad. En primer lugar nos encontramos con la ley orgánica de las cualificaciones y de la formación profesional que se desarrolla en la Constitución Española y en el Tratado de la Unión Europea.
En la constitución española se establece que los poderes públicos son los encargados de favorecer la formación como herramienta para que haya una verdadera libertad de elección de profesión,para que se de el verdadero derecho al trabajo y para que se pueda conseguir un ascenso a través del empleo.
En el Tratado de la Unión Europea se le da especial importancia a la cualificación de los trabajadores con el fin de que puedan ser libres e independientes en cuanto al desarrollo de su trabajo.
Esta ley tiene como objetivo instaurar un Sistema Nacional dedicado a la formación profesional para que se lleve a cabo de forma coherente y eficaz tanto su dirección como su programación y organización.
En este sistema nacional deben intervenir tres organismos, como son la Administración General del Estado, que es el que regula las competencias de cada una de las comunidades autónomas; El Consejo General de la Formación Profesional, que es un órgano consultivo y tiene como fin representar a las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Cualificaciones, que es el encargado de fijar, crear y mantener el Catálogo Nacional de Cualificaciones. Este catálogo se utiliza para delimitar cuales son las cualificaciones en el sistema de producción y de atender, a través de la formación, los requisitos de este sistema de producción. Además el Catálogo Nacional de Cualificaciones servirá para valorar la acreditación que se haya obtenido a través de la formación y aquellas competencias que se hayan adquirido a través de la experiencia profesional (Unidad didáctica 1).


jueves, 11 de junio de 2015

sistema de calidad y relación con la formación

Para comenzar a hablar de los sistemas de calidad debo hablar en primer lugar de los norma UNE e ISO, que son las encargadas de establecer los criterios de calidad con respecto a lo que atañe a la empresa.

En primer lugar comenzaré hablando sobre la norma UNE que sirve para garantizar la satisfacción de la demanda de formación, en este caso la virtual, con el objetivo de que haya coherencia entre la formación que supuestamente se va a ofrecer y la formación que verdaderamente se lleva a cabo. Esta norma revisa una serie de aspectos formativos muy centrados en la modalidad e-learning entre los que cabe destacar la tutoría, la motivación, la evaluación y los contenidos. Además, se está dando gran importancia a la calidad educativa con el fin de comprobar si los procesos de enseñanza- aprendizaje en esta modalidad están siendo los adecuados. Algunos de los indicadores sobre los que se encarga esta norma en lo que se refiere a la modalidad e-learning son la interactividad, dentro de la cual se encuentra el uso de la plataforma, el uso de vídeos y animaciones, la evaluación, las simulaciones etc y la tutoría dentro de la cual destacan las tutorías por e-mail, chat, el tiempo de respuesta de la tutoría, la evaluación realizada por el profesor etc.

Por otro lado nos encontramos con la norma ISO que es una norma internacional que gestiona la calidad de todos los elementos de una empresa con el fin de que sus productos y/o servicios sean adecuados.
Esta norma trajo consigo una mayor competitividad entre las empresas ya que para destacar unas de las otras tenían que mostrar algo a los clientes que les hiciese decantarse por su empresa y como obtener el certificado de esta norma mostraba un buen aspecto al público, las empresas se esforzaban para cumplir con sus criterios de calidad. En mi opinión y debido a que he podido comprobar que existen muchas empresas que cuentan con esta certificación, no creo que sea una norma que regule totalmente los criterios que se deben llevar a cabo en una empresa para que sea de calidad. Es cierto que trata numerosos elementos pero pienso que al no ser llevada a cabo por una entidad pública su criterio puede ser puesto un duda. Por todo ellos debo decir que desde mi putnos de vista la gestión de la calidad de la empresas debería estar en manos de instituciones o entidades públicas (“http://www.normas9000.com/que-es-iso-9000.html”)

Otra orden dedicada a establecer la calidad de la formación es la orden ministerial del 2307/2007 de 27 de julio. Esta orden está dedicada a las empresas que lleven a cabo formación para sus empleados y para ello debe de cumplir algunos requisitos, sin embargo, debido a que se puede obtener la información fácilmente, prefiero reflexionar acerca de los requisitos que más me han llamado la atención.


En primer lugar me gustaría destacar que considero que el crédito que se le otorga a las empresas con cinco trabajadores o menos es bastante escaso, en mi opinión la formación siempre es importante, y todos deberían poder llevarla a cabo y esto supone que solo sea una persona la que lleve a cabo el curso. Aunque debo decir que estoy totalmente de acuerdo con el control que se lleva a cabo acerca de las discrepancias relacionadas con el inicio de un curso, ya que es fundamental contar con la opinión de todos los trabajadores.

Otro elemento que considero importante es el control de la calidad, ya que pienso que los posibles resultados que se obtengan en el curso pueden influir en el hecho de considerarlo de calidad o no, pues debido a que se ofrece un cuestionario de calidad a los diferentes miembros, estos generalmente pueden puntuar la calidad por haber aprobado o no el curso o incluso por su opinión acerca de la facilidad del curso. Con esto no digo que no se tome en cuenta la opinión de los participantes, sino que debería ser alguien exterior y dedicado a ésta temática, el que supervisase el curso (Sánchez Morales, 2015).

Finalmente debo decir que considero adecuado que existan normas que se centren en la calidad de los cursos, sin embargo pienso que falta mucha crítica dentro de esta y que les falta saber definir y distinguir la verdadera calidad de los cursos. En mi opinión la formación debe generar aprendizaje, pero esto es un término tan relativo y del que entienden tan pocos que cuesta mucho situarlos en la verdadera formación y educación. Por todo esto sigo pensando que es muy conveniente la implicación de trabajadores que se dediquen al área de educación para este tipo de cuestiones


miércoles, 3 de junio de 2015

La formación en los planes estratégicos de las organizaciones

La formación está muy vinculada a la estrategia de la organización y se encuentra dentro de la administración y gestión de los recursos humanos. En primer lugar funciona como estrategia de empresa y en segundo lugar como una competencia básica de los recursos humanos. Los recursos humanos dan la posibilidad de mejorar en calidad y en competitividad y la formación ayuda a desarrollar las habilidades y competencias de cada persona, por lo que ambos elementos unidos constituyen una función clave en la empresa (Pineda Herrera, P, 2007).

La formación debe favorecer tanto a las necesidades de la empresa como los requisitos de los empleados, sin embargo es difícil favorecer a todos los empleados (Pineda Herrera, P, 2007).

Por otro lado, vemos que la formación continua sirve como plan para resolver los problemas que han surgido en las empresas debido a la globalización y para conseguir mejorar la cultura de empresa con el objetivo de que se mantenga en calidad, duración y de lograr una mayor participación de los empleados en esta. Desde otra perspectiva debemos destacar la visión de los sindicatos que consideran que la formación no ayuda a mejorar ni a la empresa ni a la sociedad, basándose en la falta de reconocimiento de los empleados y en la poca ayuda que ofrecen para mejorar la actividad laboral de la personas, es decir, para mejorar su empleabilidad. Desde mi punto de vista la formación continua es fundamental, no solo para desarrollarse laboralmente sino también personalmente aunque todo esto depende de como se ofrezca la formación. Cuando hablo de formación me refiero a aquella en la que los empleados adquieren un aprendizaje significativo y no en aquella que se basa simplemente en memorizar cantidades desmesuradas de contenido y plasmarlo en un examen (Pineda Herrera, P, 2007).
Para que la formación continua tenga éxito es necesario que las empresarios la vean como una actividad a largo plazo y no como una actividad puntual, puesto que ayuda a mejorar la competitividad de la empresa. Además, es importante que lleven a cabo estrategias adecuadas para que el trabajador analice sus competencias e intereses y puedan darse cursos de formación que les sean de utilidad. Las estrategias que se suelen llevar a cabo en mayor medida y que tienen más éxito en cuanto al desarrollo profesional de los trabajadores son los programas para directivos y la rotación de puestos de trabajo. En ambas estrategias pueden usarse diversas formas de actuación como el mentoring, el aprendizaje elearning... Esto refleja que la formación tradicional está quedando anticuada y que la innovación y la pedagogía son totalmente necesarias para poder afrontar las nuevas exigencias de la sociedad (Pineda Herrera, P, 2007).


Finalmente, me gustaría decir que la formación debe ser utilizada como una estrategia para alcanzar la finalidad empresarial y la motivación de los empleados (Pineda Herrera, P, 2007).

Programa nacional de formación profesional y su relación con la formación continua


La formación continua es necesaria para mantener la competitividad de la empresa, pero eso es algo que no siempre se ha entendido así. Las políticas públicas de formación continua acercan este concepto a todas las personas, aunque todavía existen muchas personas que desconocen el tema. Estas políticas establecen el derecho a la formación por parte de todos los trabajadores. Gracias al Acuerdo Nacional de Formación Continua (ANFC) se ha aumentado el número de empresas que llevan a cabo formación continua, destacando a las pequeñas empresas, que solían dar menos importancia o les resultaba más dificultoso seguir formándose. En esta línea debo decir que el escaso desarrollo de la formación en la pequeña empresa puede deberse a la falta de recursos, de profesionales que acerquen este aprendizaje, de escasas ayudas públicas etc. Por todo esto pienso que es fundamental que las instituciones públicas acerquen este concepto a la pequeña empresa (Pineda Herrero, P, 2007).

Por otro lado creo que en este punto cabe destacar como se analiza la proporción de formación que se lleva a cabo, ya que en muchas ocasiones se pueden obtener resultados erróneos y no mostrar la verdadera realidad de la formación continua. Se analiza el dinero destinado a la formación, los empleados que llevan a cabo la formación y los días en lo que los trabajadores se forman. Sin embargo todo esto es bastante relativo puesto que existen varias limitaciones a la hora de analizar la formación como por ejemplo, que no todas las empresas informan sobre el dinero que invierten en la formación, que muchas empresas no distinguen cuales son las verdaderas actividades de formación o incluso la inexistencia de un pacto para establecer una forma concreta de calcular los costes de formación.
En concordancia con esto debo decir que España es uno de los países de Europa que menos invierte en formación (Pineda Herrero, P, 2007).

En las empresas que se lleva a cabo la formación, normalmente, se da un alto porcentaje de empleados que participan en ella, sin embargo debemos diferenciar entre la pequeña y mediana empresa respecto a la gran empresa, ya que en la pequeña el porcentaje de trabajadores que realizan formación es mucho menor y no tiene ninguna proporción respecto a la gran empresa (Pineda Herrero, P, 2007). Además, es importante destacar que la formación varía mucho en función de el sector donde se trabaje, por ejemplo la construcción es uno de los sectores que menos se dedica a la formación, algo bastante reprochable pues son aquellos que deberían formarse en mayor medida respecto a los temas de seguridad y primeros auxilios, aunque a mi parecer la culpa no es de los trabajadores sino de los empresarios y las propias instituciones públicas que son las que deben velar por la estabilidad de las personas. En esta línea también me gustaría decir que me parece bastante reprochable que las personas que estén en puestos superiores accedan a la formación mucho más que las personas que llevan a cabo labores subordinadas, ya que todas las personas de las empresas son importantes. La empresa al fin y al cabo es una cadena, si falla uno fallan todos así que lo que está sucediendo me parece bastante indignante.

Por otra parte, nos encontramos con las modalidades de formación, en la que se destacan la formación interna y la externa, sobresaliendo la externa por muy poco porcentaje. La formación intena es aquella que la propia empresa realiza con la ayuda de un profesional que trabaja para ella y la externa se trata de organizaciones propias que ofrecen formación al resto de empresas.
También podemos encontrarnos con nuevas modalidades de formación como pueden ser el coaching y mentoring, que consiste en que el profesional realice su actividad mientras que un experto le acompaña, la rotación de puestos, que consiste en el intercambio de puestos con el fin de que los empleados aprendan otras actividades necesaria para el desarrollo de su labor, los círculos de calidad, que se refiere a desarrollar el trabajo en equipo para mejorar el funcionamiento de la empresa y la autoformación que consiste en formarse individualmente a través de herramientas didácticas que ayuden a la persona en su proceso de aprendizaje (Pineda Herrero, P, 2007).

Otra cuestión de gran relevancia es el horario de la formación, es decir si debe ser fuera o dentro del horario laboral, a mi parecer debería ser dentro del horario laboral. Muchos expertos coinciden en que se deberían combinar, pero teniendo en cuenta que la mayoría de las horas de formación se darían dentro del horario laboral. Sin embargo yo debo decir que nunca he estado a favor de los deberes y no creo que la formación en casa se diferencie mucho de esto, a no ser, claro está, que sea decisión propia del trabajador.
Es importante hacer referencia que la gran empresa tiene más facilidad a la hora de que la formación se de en el horario laboral que la pequeña y mediana empresa. Esto se debe a que la ausencia de puestos de trabajo en una gran empresa puede ser más fácilmente cubierta, mientas que en la pequeña empresa es bastante difícil que los empleados que realizan una labor concreta se encarguen de otra labor, no solo por no saber ejercer el trabajo sino por el tiempo material que lleva cada ocupación. En este caso pienso que las instituciones públicas son las que deben abastecer de ayudas a las pequeñas y medianas empresas (Pineda Herrero, P, 2007).

Por otro lado nos encontramos con el proceso que se debe seguir para realizar la formación. En primer lugar se deben detectar las necesidades de la empresa, en segundo lugar se elabora el plan de formación, en tercer lugar se lleva a cabo la formación planteada y finalmente se evalúa esta formación y sus resultados. Para llevar a cabo este proceso es importante que exista un departamento o una persona, en el caso de la pequeña empresa, formados en el ámbito pedagógico, que gestione la formación, ya que es bastante importante para mantener la calidad de la empresa aunque muchos sean reacios a llevarlo a cabo. Destacando el último punto del proceso de la formación, el que se refiere a la evaluación, debo decir que es fundamental que las empresas empiecen a darle más importancia a el nivel en el que mejora la calidad de la empresa y el rendimiento de los trabajadores a la satisfacción de los trabajadores. No digo que la satisfacción de los trabajadores no sea importante, simplemente creo que también se deberían evaluar los resultados de la empresa gracias a la formación que realicen, pues eso dará pistas para llevar a cabo posteriores cursos de formación (Pineda Herrero, P, 2007).


Por último, me gustaría decir que a pesar de que la formación continua se está extendiendo cada vez más en las empresas creo que todavía queda bastante por mejorar y por entenderse. Todos los ciudadanos debemos ser conscientes que la formación es la que nos dará estabilidad y calidad en nuestro puesto de trabajo.

martes, 2 de junio de 2015

Cultura de empresa

Para comenzar con este tema debo destacar en primer lugar las estructuras organizacionales de la empresa. Las estructuras de las empresas han ido cambiando, ya que los tiempos han cambiado y en la sociedad han surgido nuevas expectativas.
Las empresas comenzaron siendo bastante rígidas, mientras que ahora se han hecho más flexibles, ya que antes la responsabilidad y el control estaban muy delimitadas, mientas que hoy en día el poder se está distribuyendo. Si hacemos un repaso por la historia de la empresa deberíamos recordar las cadenas de mano de obra en la que los empleados realizaban actividades sencillas y monótonas continuamente, sin apenas interactuar con el resto de compañeros. Además, también recordaremos las rigurosas normas y la estricta supervisión de aquellos tiempos en las empresas. Esto ha cambiado, sigue habiendo control, pero no excesivamente, siguen existiendo tareas rutinarias pero pueden combinarse con la interacción con el resto de compañeros e incluso con otras tareas que tengan que ver con su oficio.
Ahora bien, si nos damos cuenta, las empresas de antes tenían más éxito que las de ahora y se mantenían durante mucho más tiempo en el mercado. Desde mi punto de vista y desde una perspectiva muy general, es que se debe a que las antiguas empresas lo único que tenían que hacer era producir, ya que no existía competitividad. La mayoría se encargaba de un producto y producía sin parar puesto que era el único que había. Esto ha cambiado totalmente ya que la sociedad ha cambiado. Hoy en día cumplir con las necesidades de los clientes es una de las trabas más difíciles de superar por parte de las empresas. Por ejemplo, actualmente la empresa compite con los mercados internacionales mientras que antes las empresas competían con un número muy reducido de mercados. También nos encontramos con que los puestos de trabajo son poco estables y, en muchas ocasiones, personas no cualificadas tienen que cumplir con la función de otra persona debido a que no se ha podido seguir manteniendo en el puesto de trabajo. Además, la empresa debe cumplir con las expectativas y exigencias de los clientes, puesto que ya no se trata de que el servicio o producto integre los elementos generales que satisfagan al cliente, sino que también atienda a los gustos individuales de cada uno (Pereda, S y Berrocal, F, 1999).

Todos estos cambios provocaron un nuevo funcionamiento y, en consecuencia, una nueva cultura de empresa. Para situarnos debemos tener en cuenta todos los elementos anteriores, es decir, que la empresa debe cumplir con los requisitos de los clientes, atendiendo tanto a los aspectos de calidad como a las expectativas individuales de cada uno y sumándole el esfuerzo que realiza para ahorrar en el coste de los productos o servicios. Además, las empresas se encuentran con que ya no solo tienen que competir con otras de su mismo país, sino que, debido a la globalización, la empresa también tiene que competir con empresas extranjeras. Finalmente, todo esto llevó a que la empresa dejase a un lado la jerarquía de poderes y se centrase en el cliente. Los empleados pasaron de satisfacer al “jefe” a satisfacer al cliente, cambio que en realidad, a pesar de ser más coherente, no mejora la situación de los trabajadores ni de la empresa (Pereda, S y Berrocal, F, 1999). Desde esta nueva perspectiva en la que el núcleo central es el cliente, los empleados que los atienden adquieren mayor importancia en la empresa, algo que se ha notado bastante en las exigencias de formación y experiencia y muy poco en el salario.

En esta línea, podemos ver que los empleados han tenido que prepararse aún más para las nuevas necesidades de la empresa. Los trabajadores necesitan ser resueltos y tener la capacidad para tomar decisiones, algo que ha sido favorecido por las nuevas tecnologías, que les permiten obtener la información necesaria para desarrollar su trabajo de forma eficaz. Por esto, y a pesar de la ayuda de las nuevas tecnologías, la empresa debe fomentar la formación continua de sus empleados ya que cada vez deben tener más aptitudes para resolver los diferentes problemas que surgen en la empresa(Pereda, S y Berrocal, F, 1999).


Finalmente, debo decir que a pesar de que la empresa de hoy en día es más flexible y tiene mucho más en cuenta a sus trabajadores, esto no se ha visto reflejado en su reconocimiento. Desde mi perspectiva, la empresa necesita más que nunca de la actividad de sus empleados pero muchas de ellas no los tienen en consideración, cuando en realidad, cuanto más agusto estén y más felices sean en sus puestos de trabajo mejor y de más calidad serán los productos, los servicios e incluso la propia empresa. Con esto no quiero que todas las empresas sean iguales, de hecho conozco algunas, muy pocas, que lo llevan a cabo y debo decir que los trabajadores y la empresa están cada vez más contentos con sus avances, pero debo recalcar el hecho de que aquellos que no lleven a cabo una cultura de empresa que favorezca a el clima laboral y la actitud de sus trabajadores están abocados al fracaso. No se puede mantener una empresa a base de sueldos mediocres, ingratitud y estructuras jerarquizadas.

Aquí dejo un vídeo que muestra como deberían ser las empresas y las personas que trabajan en ellas. El hombre que aparece en el vídeo se dedica a la formación, sobre todo en lo que se refiere a conferencias, es una persona muy energética y capaz de transmitir mucha sabiduría. He decidido poner este vídeo porque tiene bastante que ver con lo acabo de mencionar acerca del reconocimiento de los trabajadores. 


Las organizaciones empresariales

Para entender la estructura de la organización empresarial he elaborado esta imagen que la trata a modo de resumen y que he realizado yo misma basándome en un artículo realizado por Pereda, S y Berrocal, F (1999), pero es fundamental, para su comprensión, leer la entrada “cultura de empresa” pues es la que se adentra en el funcionamiento de la empresa y el cambio que ha surgido en ella con el transcurso de los años.



miércoles, 15 de abril de 2015

Bibliografía

Sánchez, P.J (2014) El papel de la pedagogía en la formación empresarial. Cuestiones pedagógicas, 23, 85-104.

García Hoz, V (1994) La educación personalizada en el mundo del trabajo. Madrid: Ediciones rialp S, A.

Moreno, M.S (2010) La empresa: Un reto para los profesionales de la pedagogía. Cuestiones pedagógicas, 20, 329-341


Jobs, S (s.f) El alegato de Steve Jobs

Relación entre formación, empleabilidad y productividad

La formación ha dejado de centrarse en la etapa inicial y ha comenzado a darle importancia a la continuación de la enseñanza como medio para favorecer la empleabilidad de las personas y la productividad en las empresas. Este es un tema que he tocado en mi anterior entrada pero creo que es fundamental que lo extienda con mayor intensidad (Sánchez, P.J 2014).

Hace 40 años el final de los estudios suponía la incorporación a un trabajo, olvidándose por completo de la posibilidad de seguir aprendiendo. También debemos tener en cuenta que hace 40 años los estudios te aseguraban un trabajo, algo que en la actualidad se ha perdido, sin embargo seguimos teniendo la idea sobre que a mayor formación, mejor y mayores probabilidades tendremos de ser contratados, es decir, que nuestra empleabilidad mejorará. Esto es cierto, mejoramos como empleados, pero no nos damos cuenta que cuanto más tiempo le dedicamos a la formación menos tiempo le dedicamos al trabajo, trabajo que realizan otras personas, las cuáles tendrán una gran experiencia. No quiero decir que la formación no sea necesaria, pero si que me parece un dato bastante interesante, teniendo en cuenta que en la mayoría de ofertas de empleo te piden experiencia mínima de un año cuando, en realidad, no has tenido tiempo de trabajar debido al tiempo que le dedicas a tu formación. En esta línea debo decir que la experiencia es bastante importante, pero que es cierto que el hecho de formarnos nos recompensará con un trabajo mejor, claro está que esa recompensa no será inmediata (Sánchez, P.J 2014).


Desde mi punto de vista estos tres conceptos están relacionados en el sentido de que una favorece al otro, pues cuanto mayor sea tu formación, mejores serán tu capacitación profesional y promoción personal, es decir, lo que determina tu empleabilidad, y por consiguiente más producirás en tu empresa. Debido a esto pienso que es importante que debemos educar a las personas para su desarrollo, teniendo en cuenta que el trabajo ocupa una parte muy importante de su vida y que orientar hacia una buena actitud y compromiso con la actividad laboral lo convertirá en una persona más feliz tanto en su vida como en su trabajo, pues, además de educarlos en valores les orientaremos hacia un trabajo que les llene, les interese y del que sigan aprendiendo. Es importante no olvidarnos de las personas que ya están trabajando, pues es fundamental seguir formándolos para mejorar tanto su rendimiento en el trabajo como su actitud personal. Desde la formación podemos favorecer a la sociedad mediante nuestro trabajo en las empresas (Sánchez, P.J 2014).