miércoles, 15 de abril de 2015

Relación entre formación, empleabilidad y productividad

La formación ha dejado de centrarse en la etapa inicial y ha comenzado a darle importancia a la continuación de la enseñanza como medio para favorecer la empleabilidad de las personas y la productividad en las empresas. Este es un tema que he tocado en mi anterior entrada pero creo que es fundamental que lo extienda con mayor intensidad (Sánchez, P.J 2014).

Hace 40 años el final de los estudios suponía la incorporación a un trabajo, olvidándose por completo de la posibilidad de seguir aprendiendo. También debemos tener en cuenta que hace 40 años los estudios te aseguraban un trabajo, algo que en la actualidad se ha perdido, sin embargo seguimos teniendo la idea sobre que a mayor formación, mejor y mayores probabilidades tendremos de ser contratados, es decir, que nuestra empleabilidad mejorará. Esto es cierto, mejoramos como empleados, pero no nos damos cuenta que cuanto más tiempo le dedicamos a la formación menos tiempo le dedicamos al trabajo, trabajo que realizan otras personas, las cuáles tendrán una gran experiencia. No quiero decir que la formación no sea necesaria, pero si que me parece un dato bastante interesante, teniendo en cuenta que en la mayoría de ofertas de empleo te piden experiencia mínima de un año cuando, en realidad, no has tenido tiempo de trabajar debido al tiempo que le dedicas a tu formación. En esta línea debo decir que la experiencia es bastante importante, pero que es cierto que el hecho de formarnos nos recompensará con un trabajo mejor, claro está que esa recompensa no será inmediata (Sánchez, P.J 2014).


Desde mi punto de vista estos tres conceptos están relacionados en el sentido de que una favorece al otro, pues cuanto mayor sea tu formación, mejores serán tu capacitación profesional y promoción personal, es decir, lo que determina tu empleabilidad, y por consiguiente más producirás en tu empresa. Debido a esto pienso que es importante que debemos educar a las personas para su desarrollo, teniendo en cuenta que el trabajo ocupa una parte muy importante de su vida y que orientar hacia una buena actitud y compromiso con la actividad laboral lo convertirá en una persona más feliz tanto en su vida como en su trabajo, pues, además de educarlos en valores les orientaremos hacia un trabajo que les llene, les interese y del que sigan aprendiendo. Es importante no olvidarnos de las personas que ya están trabajando, pues es fundamental seguir formándolos para mejorar tanto su rendimiento en el trabajo como su actitud personal. Desde la formación podemos favorecer a la sociedad mediante nuestro trabajo en las empresas (Sánchez, P.J 2014).

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