lunes, 13 de abril de 2015

Conceptos de trabajo, educación y formación

Para comenzar a hablar sobre este tema debo hacer una distinción entre educación y formación, en la que estoy totalmente de acuerdo con la definición que da Esteve (2010). Para Esteve la educación supone una relación con los valores y la moral, es decir, para que un acto se considere educativo debe de enseñar algo positivo, mientras que la formación no tiene esa connotación. En esta línea, debo decir que a pesar de pensar que ésta teoría es cierta, normalmente en la práctica, la formación se utiliza para hablar sobre el aprendizaje permanente de la persona, como son los cursos, los congresos... Este tipo de cosas se consideran formativas.

La formación profesional es importante para que las personas sigan aprendiendo, debemos dejar a un lado la idea sobre que al acabar la educación reglada ya podemos dejar de aprender. La formación es importante para el aprendizaje de la persona y supone una gran mejora, tanto en su rendimiento en el trabajo como en su formación como persona. A pesar de esto debemos tener en cuenta que en muchas ocasiones la formación no se ofrece de la mejor manera posible, por lo que para que esta funcione se debe optimizar el aprendizaje, una competencia que saben manejar los pedagogos; Sin embargo, en educación nos olvidamos de que esto es nuestra competencia y acabamos excluyéndola de nuestro oficio, un grave error, pues esto provoca que otras personas con otras profesiones lleven a cabo esta formación profesional sin saber como realizarla ni que recursos o metodologías se pueden utilizar para dar verdaderos resultados (Sánchez, P.J 2014). Esto se denomina intrusismo y dos de las rama profesionales que más nos hacen sombra a los pedagogos, en cuanto a formación, es la psicología y la informática. Con esto no quiero decir que no sean necesarios, pero pienso que cada uno tiene su función y que la realización de los cursos de formación es un ámbito bastante exclusivo de la pedagogía.

Desde mi punto de vista, pienso que para garantizar una formación de calidad debemos tener en cuenta una serie de aspectos fundamentales como son: los contenidos, la evaluación, el horario y la metodología. Pienso que se deberían abordar de diferentes formas. Los contenidos deberían de ser abiertos, es decir, deberían verse las necesidades y preferencias de las personas y, a partir de ahí buscar contenidos que les sean de utilidad para mejorar; La evaluación debe dejar de ser superada o no superada, no estoy segura si se debería de calificar o hacerlo de otra forma, pero se que lo que se está utilizando ahora no motiva a las personas a tomarse enserio el curso; El horario, desde mi perspectiva y, siempre y cuando se este trabajando, debería ser en el horario laboral, pues no es muy justo que las personas tengan que dedicarle tiempo fuera de su trabajo, y con esto no quiero decir que no me parezca importante esta formación y que si fuese necesario se debería hacer fuera del empleo, lo único que quiero decir es que yo siempre he sido partidaria de no mandar deberes para casa y aprovechar el tiempo que se tiene en la escuela, por lo que sería bastante contradictorio decir lo contrario respecto a una empresa; Por último, la metodología debería ser innovadora, debería utilizar diferentes recursos y debería promover tanto el aprendizaje que se quiera impartir como el deseo por seguir aprendiendo y por seguir formándose.

Por último, voy a tratar de explicar el concepto de trabajo que está ampliamente relacionado con los conceptos de educación y formación.
Si vemos su definición en la RAE (“ocupación retribuida”) podemos darnos cuenta que es bastante escueta y no trata todos los aspectos claves para definir este concepto.
Existen diferentes perspectivas para definir el trabajo como la perspectiva sociológica o la antropológica; Sin embargo, a nosotros la que nos interesa es la pedagógica.
Desde la perspectiva pedagógica se considera, según García, V (1994), que el trabajo además de ser una labor productiva y retributiva, es un medio de perfeccionamiento personal. Además considera que el trabajo es un factor de transformación de la realidad y de contribución social. Como podemos ver coincide con algunos aspectos definitorios de la educación y la formación, pues ambos aspectos pretenden mejorar a la persona, ayudar y participar en a transformación social y contribuir en la sociedad.






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